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jueves, febrero 02, 2012

La Conquista del entorno: el mar, las lomas y el valle


HUACA HUALLAMARCA. Desde siempre nos cuenta la arqueóloga Inés del Águila, el antiguo peruano asentado en las cuencas de los rios Chillón, Rimac y Lurin conquisto su entorno: las lomas, el mar y el valle de la costa
El antiguo peruano tomó el control de su territorio por los alimentos e interrelaciones con otros pueblos. Una estrecha relación con el medio ambiente que se podrá apreciar en la exposición “Lima Milenaria”

El pasado a veces puede leerse como presente (o futuro). Esa es la lectura de Inés del Águila, la directora del Museo de Arqueología Josefina Ramos de Cox, al detenerse en “Lima Milenaria”, exposición que se inaugurará este jueves en la Casa O’ Higgins: “Nuestro pasado está aquí; se adelantó y hoy nos está sirviendo. No es pasado; es presente”. La arqueóloga se refiere a las técnicas y manejos empleados por los antiguos peruanos para conquistar su entorno. Técnicas que aún se pueden apreciar en el presente, sea porque perduran o porque se están rescatando con diversos experimentos. Técnicas como la construcción de viviendas en adobe, que queda graficada mediante una gigantografíaen uno de los ambientes de la muestra. Es una fotografía de ese tiempo continuo.


La exposición Lima Milenaria del Museo de Arqueología Josefina Ramos de Cox, que cuenta con el apoyo de El Comercio, el Instituto Riva-Agüero y la Pontificia Universidad Católica del Perú, aborda diversos campos como la cerámica, la arquitectura, y la ecología. Conocemos de arquitectura monumental el registro que data desde hace unos 4.000 años; de manera ininterrumpida, desde unos 2.200 años hasta la fecha. Intuimos de la ecología, al ver la estrecha relación entre hombre y naturaleza, el equilibrado manejo de los pobladores de entonces que se asentaron en las cuencas del río Lurín, Chillón, Rímac. Es sobre esta simbiosis que la arqueóloga Del Águila pone el acento.

“Me fascina como lectura ecológica, ver cómo esa gente del precerámico empieza a administrar el crecimiento y los asentamientos en función con el mar y las lomas, su control, y luego el valle. El caso de Caral. Es la respuesta de un gran desarrollo cultural y una experiencia de manejo de territorio, de control con los canales de riego que hasta ahora vemos, es la conquista del desarrollo tecnológico”, afirma.


HUACA CRUZ BLANCA. Una gigantografia nos permite adentrarnos en lo que fue parte del complejo de Maranga

ALTA TECNOLOGÍA

Esos son los tres componentes importantes en la exhibición en lo que concierne al buen aprovechamiento del ambiente: las lomas, el mar y el valle. “Es el entorno más importante a cuidar porque es la base no solo de la alimentación sino de las interrelaciones e intercambios entre los pueblos”, explica Del Águila. Ese cuidado del ambiente a través del agua lo ha visto Joaquín Narváez con su tesis doctoral sobre canales de riego, en la que afirma que empezaron a construirse 3.000 años atrás. Entonces, ¿desde cuándo hablamos de un adecuado manejo del medio ambiente en el Perú?

En el Perú antiguo, ilustra Del Águila, desde que la gente se asienta en un lugar y empieza a elegir el emplazamiento de sus ciudades, previa observación del desplazamiento del río y el radio de acción en relación con los pisos ecológicos para aprovechar los productos, desde ese momento, se puede hablar de ecología. Y los arqueólogos –cuenta– empiezan a estudiarla aquí a partir de los años 70, centrándose en diversos aspectos, como los fenómenos de El Niño que pudieron presentarse en esos tiempos. “Los patrones de diferentes asentamientos revelan más que cambios en el tema ecológico, un cambio en el clima, que lleva a un movimiento distinto en los patrones”, señala la curadora de la muestra, Milagros Jiménez.

Lima prehispánica –subrayan– no se puede entender sin la interrelación de los hombres de esos tiempos con esos tres ecosistemas importantes en la costa (mar, lomas, valle) y que han definido el desarrollo cultural de los pueblos. “Tenemos una enseñanza del manejo del medio ambiente que puede suplir a cualquier alta tecnología”, dice Del Águila.

EL MITO DE CURINAYA
La importancia de la flora y fauna del territorio en sus distintos pisos ecológicos se grafica en el mito de Curinaya, que aparece en la muestra como una especie de cómic. Trazos que cuentan las relaciones del hombre de la sierra con la mujer de la costa bajo estos escenarios. “Da a entender cómo ganaron ese conocimiento del espacio, del territorio”, explica la curadora Milagros Jiménez.

La relación del hombre con las lomas, el mar, el valle, todo graficado desde los 200 años d.C. con los objetos y vestigios tomados de la Tablada de Lurín, hasta épocas más recientes con lo hallado en el complejo de Maranga (ambas colecciones del Museo de Arqueología Josefina Ramos de Cox), además de gráficas y una narrativa sobre lo ocurrido antes de 1535, nos abre una lectura de esa Lima milenaria. “Es la primera muestra de todas las posibilidades de lo que puede ser Lima”, dice Jiménez. El pasado leído ahora como futuro.

LA EXPOSICIÓN
NOMBRE “Lima Milenaria”.
FECHAS Abierta al público a partir del 3 de febrero hasta el 11 de marzo. Inauguración: 2 de febrero, con invitación. 
EN EXHIBICIÓN El Museo de Arqueología Josefina Ramos de Cox lleva a cabo el proyecto museográfico “Lima Milenaria: territorio y cultura hasta 1535”, en base a sus colecciones de la Tablada de Lurín y del complejo arqueológico Maranga.

Fuente: El Comercio
Por: Gonzalo Galarza Cerf

miércoles, enero 25, 2012

Dilema del patrimonio: de estorbo a oportunidad



La capital convive con cuatro mil años de arquitectura monumental. Eso impone una responsabilidad, pero también un desafío 

En Lima tenemos 350 sitios arqueológicos. ¿Deben morir? No es una pregunta descabellada. Más aun, no hace demasiado tiempo, un alcalde de la ciudad llegó a proponer que había que “aplanar las huacas para construir ahí unas canchitas”.

Si en algún momento se planteó una medida así de extrema es porque, más allá del valor cultural y el discurso proteccionista, hay una cuestión de fondo ineludible: ¿de qué sirven las huacas?, ¿existen maneras de incorporar este legado ancestral en una visión de ciudad moderna?

Esta semana, El Comercio presentó el primer mapa interactivo de huacas de la capital, que incluye el registro y captura fotográfica de 60 de esos sitios. Luego de semanas de recorrer los lugares más conocidos y más recónditos de Lima quedó en evidencia un panorama diverso.

En la mayoría de los casos, el crecimiento de la ciudad ha asfixiado y mutilado gran parte de este legado. Huacas que en algún momento fueron grandes centros ceremoniales, palacios de gobernadores o ciudadelas monumentales, se han convertido en basurales, fumaderos y rincones de violencia. En otros, son espacios abiertos al turismo y al conocimiento. Lima parece una ciudad que no sabe qué hacer con esas milenarias estructuras de barro. ¿Las cuida?, ¿las ignora?, ¿las tira abajo?

Huaca Huallamarca  en San Isidro

No todo es turismo


El esfuerzo realizado por este Diario, con la ayuda de arqueólogos, arquitectos, profesores de colegio, estudiantes y académicos, dejó al aire esa duda inicial: ¿qué hacer con todo esto?

La pregunta se la planteamos a diversas personas que, desde distintos campos de trabajo, han encontrado una manera de responder a ese dilema. Un resumen de sus posiciones las presentamos en esta página.

Los puntos por considerar son varios. Una realidad que se hace evidente, por ejemplo, es que recuperar una huaca no siempre tiene que significar turismo. Según Pedro Pablo Alayza, subgerente de Cultura de la Municipalidad de Lima, hay partes de Lima donde salvar un sitio arqueológico debería servir más bien para crear valioso y necesario espacio público, que sirva solo a esa comunidad local.

Para la arqueóloga Ruth Shady, la experiencia de Caral con comunidades de migrantes en Supe deja una lección importante en el sentido de que no se puede desvincular el sitio arqueológico del contexto humano, especialmente cuando esta es una comunidad pobre. “Este es un panorama parecido al de varias partes de Lima”, comentó.

“Desde que les empezamos a transmitir los valores históricos, ellos empezaron a cambiar y a hacer suyo el patrimonio, porque ese patrimonio los identifica como grupo”, resaltó.

El papel de los alcaldes

También es una cuestión de liderazgo municipal, sostiene la directora nacional de patrimonio del Ministerio de Cultura, Paloma Carcedo. Para ella la pregunta debería ser: “¿Por qué tantos alcaldes quieren destruirlas?”.

Hace pocas semanas este ministerio inició un plan piloto de protección de patrimonio en Comas, mediante charlas educativas en colegios y asociaciones de vecinos, con apoyo de la municipalidad.

De este modo, explicó Carcedo, “se logrará dar unidad y cohesión a ese municipio plural, diverso y con mucho desarraigo entre vecinos”. De funcionar, es un modelo que buscarán repetir en otras partes de la ciudad.

Otro punto importante es el del valor inmobiliario. Según Alayza, pocas veces se resalta este beneficio porque “cuando arreglas una huaca, las propiedades aumentan de valor”. Eso, sostiene, además de elevar el precio y el ornato de la zona, significa “mejorar el nivel de recaudación de los municipios”.

Las opciones son varias. Quizás solo se trate de empezar a verlas como oportunidad.

Fuente: El Comercio


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lunes, noviembre 21, 2011

Lima ciudad milenaria


El Comercio lanza campaña para declarar a Lima ciudad milenaria, se busca sensibilizar al público y a las autoridades sobre el papel del patrimonio, enmarcado en una visión de desarrollo y ciudadanía

La campaña Lima Milenaria, busca difundir la nueva información existente sobre la ciudad prehispánica de Lima. También se busca sensibilizar al público y a las autoridades sobre el papel del patrimonio, enmarcado en una visión de desarrollo y ciudadanía.

El objetivo final de la campaña será conseguir que la Municipalidad de Lima declare a la capital peruana ciudad milenaria.

Es cierto que la primera arquitectura monumental de Lima se erige hace unos 4.000 años. A esto le siguieron los majestuosos templos en forma de U que se levantaron hace unos 3.500 años, ejemplos de los cuales todavía pueblan el paisaje urbano de la capital. Pero estas estructuras fueron abandonadas en algún momento.

La evidencia arqueológica y arquitectónica muestra que hace unos 2.200 años se inicia un proceso de ocupación urbana del territorio que comprende Lima Metropolitana, que continúa de manera ininterrumpida hasta el presente.

Esa es la ciudad prehispánica de Lima a través de sus diferentes presencias culturales: los limas, los waris, los ichmas, los españoles. Dado que esta es información que nos pertenece a todos los limeños y dada su importancia para la ciudad, El Comercio asume este reto de declarar a nuestra capital un legítima ciudad milenaria.