martes, agosto 12, 2008

Hallan catarata más alta que Gocta

Una catarata más grande que la de Gocta y que superaría los 771 metros fue avistada cerca de un fundo del caserío San Antonio, en el centro poblado San Martín, en Utcubamba, informó el explorador Obed Cabanillas Silva.El aventurero explicó a la agencia Andina que la caída de agua forma la quebrada denominada Honda y que, para llegar al lugar, primero se debe pasar por el caserío San Antonio –hasta una trocha carrozable– y, luego, hacer una caminata de tres horas.Cabanillas sostuvo que camino a la catarata se puede divisar fortificaciones de piedra en forma circular, que están rodeadas de abundante vegetación y orquídeas. Asimismo, refirió que el propietario del fundo, Gregorio Cieza, reside en la zona desde hace 20 años y que nunca quiso dar detalles de la catarata por temor a que la zona fuera depredada. Pese a ello, Obed Cabanillas anunció que, este viernes, una expedición partirá al lugar para tomar fotografías y realizar las primeras medidas con el fin de determinar su altura exacta.

lunes, agosto 06, 2007

Investigan en Perú más 30 figuras llamas blancas en valle sagrado incas

Publicado en RPP
sábado, 21 de julio , 2007 - 10:36:45

(EFE) Técnicos españoles han viajado a Perú para estudiar los restos arqueológicos de Choquequirao, ciudad "hermana" de Machu Picchu, en el departamento de Abancay, donde han aparecido más de 30 figuras geométricas de llamas de piedra blanca perfectamente alineadas, en lo que podría ser la entrada al valle sagrado de los incas.

Los integrantes de "Cenit expediciones", Gotzon Cañada, Rubén Naveros, Cipriano Carrillo, Erika Urquiola y Elena Perera, visitaron en marzo y abril la ciudadela inca, a más de 3.300 metros de altura en la cordillera de Vilcabamba, en la que en 2004 se hallaron las llamadas "Llamas Blancas" en los andenes o terrazas de cultivo.

En una entrevista con EFE explicaron que la ruta para llegar a la antigua ciudadela inca es bastante dura, pues no hay carretera y se tarda unos cinco días de marcha en mulas, con caminos muy resbaladizos, en temporada de lluvias y jornadas de más de 12 horas de travesía con una humedad cercana al cien por cien.

Pero "después del sufrimiento, los mosquitos y los resbalones lo que encuentras al llegar allí merece la pena", dice Naveros, técnico del planetario del Museo de la Ciencia y el Cosmos de Tenerife, quien recuerda que durante el viaje "llovía todas las noches".

Cañada, diseñador del Instituto de Astrofísica de Canarias, señala que tras limpiar la vegetación aparecieron 33 figuras de llamas blancas incrustadas sobre piedras, algo "muy extraño" que prácticamente no se ve en las construcciones incas, sino en culturas anteriores, como los Chapapoyas, al norte de Perú.

Se cree que puede haber más de un centenar de llamas blancas ornamentando el resto de andenes, precisa Carrillo, técnico del Museo de la Ciencia y el Cosmos, mientras Naveros apostilla que se supone que esta zona escarpada era la entrada al valle sagrado y por allí subían las caravanas con los cultivos de coca hasta Cuzco.

También se cree que las figuras de las llamas blancas se plantaban en el suelo y una vez armadas, las situaban sobre los muros de las terrazas, situadas en vertical y con apenas dos metros de ancho para los cultivos.

Los restos de Choquequirao fueron descubiertos por el antropólogo Percy Paz, quien explicó a la expedición española que estos vestigios son "únicos en el mundo" y están "saliendo a la luz" tras siglos ocultos por la selva, capaz de ocultar cualquier emplazamiento en cuestión de días.

Estos restos incas, al igual que los de Machu Picchu, están relacionados con el Sol, el dios inca "Inti", y también en Choquequirao se percibe el alineamiento de los templos con los solsticios y los equinoccios.

Estos hechos marcaban las principales fiestas incas, el "Inti Raymi" y el "Capac Raymi", los solsticios de invierno y de verano respectivamente, que iniciaban el calendario inca.

Los incas construyeron grandes templos de adoración al Sol y en casi todos los conjuntos arqueológicos se encuentra el "Intihuatana" un monolito tallado en piedra que imaginaban capaz de "amarrar" a la estrella en su camino por el cielo.

En su estudio de Choquequirao los miembros de la expedición notaban "que faltaba algo", esta clara orientación al Sol, hasta que un responsable del conjunto arqueológico les confirmó que hay enterrada una alineación de piedras relacionada con los solsticios que aún debe ser sacada a la luz.

Al parecer, este alineamiento tiene forma para algunos de "zampoña", la flauta de cañas típica del Perú, está formado por piedras blancas sobre suelo negro y tiene unas indicaciones muy precisas hacia los puntos cardinales y la salida del Sol.

Es allí donde se hacía el sacrificio ritual de las llamas, puntualiza Carrillo.

Naveros añade que aún falta mucho por descubrir de la cultura inca, con vestigios como el antiguo sistema de regadíos diseminados en cerros y cordilleras, pero el problema es que, a pesar de un convenio con la UNESCO, faltan recursos y los yacimientos arqueológicos están bastante descuidados.

Apunta además que de la cultura inca se mantiene el idioma "y poco más", pues ha desaparecido mucho de su conocimiento astronómico, y detalla su interés en "desmitificar" supercherías como las de la "actuación extraterrestre", pues esta civilización hizo sus construcciones "con medios tan sencillos como la palanca y el plano inclinado".

miércoles, junio 27, 2007

Encuentran en Puruchuco restos de primer inca abatido por arma de fuego

Publicado en RPP - Miércoles, 20 de junio , 2007 - 07:35:47

Investigadores han descubierto los restos de quien podría ser la primera víctima indígena por arma de fuego en Perú durante la conquista española del Nuevo Mundo, lo que abre la posibilidad, según apuntaron, de que haya que "reescribir" ese periodo de la historia.

Guillermo Cock, el arqueólogo al frente de la excavación, explicó en una teleconferencia en Washington que el hallazgo de 483 fardos funerarios en el suburbio limeño de Puruchuco, en el distrito de Ate, revela detalles que contrastan con las versiones de los cronistas de la conquista del Nuevo Mundo.

El equipo de investigadores concluyó que la mayoría de las víctimas en esos fardos murieron de manera violenta por heridas de armas tradicionales, como hachas de piedra, y seguramente quienes los mataron fueron otros indígenas.

Al parecer, los indígenas del poblado de Guailas, en su descontento con la dominación inca, se aliaron con los españoles gracias a la intercesión de la concubina del conquistador español Francisco Pizarro, la princesa inca Inés Huaylas.

"Vamos a tener que mirar a la historia como un proceso mucho más complejo, no tan simple como que un pequeño grupo de españoles fue capaz de dominar todo el imperio inca", dijo Cock.

El cementerio de Puruchuco, que se descubrió en 2004 cuando comenzaron las excavaciones para la elaboración de una avenida en los suburbios de Lima, es una prueba fehaciente de que realmente se produjo el Cerco de Lima, que significó la muerte del líder de los incas rebeldes, Quizo Yupanqui.

Según Cock, para los españoles de Pizarro, la batalla tras el Cerco a Lima fue especialmente importante puesto que les supuso la victoria que necesitaban tras varias derrotas contra el poderoso imperio inca.

Los cuerpos encontrados, que datan de agosto de 1536, han servido a los arqueólogos para arrojar luz sobre varias cuestiones históricas inciertas y constituyen uno de los más interesantes hallazgos sobre la cultura inca de los últimos años por varios motivos.

"Es la primera vez que descubrimos un cadáver con un agujero causado por el impacto de una bala de arcabuz, las armas que utilizaban los conquistadores españoles en el siglo XVI", explicó Cock.

Uno de los detalles que más sorprendió a los arqueólogos es que los cuerpos no estaban enterrados según el rito inca, que establece una metodología muy concreta para el enterramiento de los difuntos.

-EFE

Hallan más tumbas de cultura chachapoyas cerca de Kuélap

Miércoles, 20 de junio , 2007 - 07:47:01


Los espeleólogos españoles del Proyecto Ukhupacha descubrieron tumbas de autoridades chachapoyas en la recóndita fortaleza de Kuélap, al norte de Perú, gracias a sus técnicas de progresión vertical que han revolucionado la arqueología andina.

"Lo que hemos hecho ha sido abrir el frasco de las esencias", explicó a Efe el espeleólogo y bombero Salvador Guinot, originario de la ciudad española de Castellón y director del proyecto, quien durante siete años ha dirigido expediciones a Machu Picchu logrando otros importantes hallazgos.

En su expedición a Kuélap, concluida esta semana, los miembros de Ukupacha (palabra quechua que significa "mundo de adentro") hallaron una cavidad con cráneos y huesos supuestamente pertenecientes a autoridades políticas o religiosas de la cultura chachapoyas, a 3.000 metros de altura.

También encontraron cerámicas policromadas y accedieron, por primera vez desde que este pueblo prehispánico construyó su fortaleza en el siglo XIV, a la enigmática "barreta", un objeto incrustado en la montaña sagrada o "apu" y adonde no se puede llegar sin cuerdas y técnicas de progresión vertical.

La leyenda -según Guinot- cuenta que la "barreta" era de oro, pero lo que los exploradores españoles han encontrado es una pieza de madera de casi dos metros incrustada minuciosamente en la pared, en un lugar que sin duda era sagrado.

"Ha sido un éxito", aseveró el espeleólogo, que tras culminar la aventura dio cuenta del hallazgo al director del proyecto arqueológico de Kuélap, el peruano Alfredo Narváez.

Con una extensión de 450 hectáreas, la ciudadela de Kuélap está fortificada con muros de hasta 20 metros de altura y fue descubierta en 1843 en el corazón de la selva.

Hasta ahora, se habían encontrado sarcófagos y enterramientos en las zonas bajas de este lugar aún inexplorado y de difícil acceso, ya que para llegar allí hay que circular más de diez horas por caminos y vías semi-asfaltadas desde la ciudad costera de Chiclayo.

Ukhupacha ha determinado además que en lo alto de la barreta "hay distintos estratos" y diversas construcciones de formas rectangulares y circulares. Esto explica que se construyó y llevaron a cabo ritos sagrados en épocas diferentes, lo que abre -según Guinot- una nueva línea de investigación.

Los demás integrantes de Ukhupacha (los también bomberos Jordi Puig, Ferrán Espadas y Javier Sanz, así como el fotógrafo Valentí Zapater) mostraron su satisfacción y deslumbramiento por lo encontrado en la recóndita Kuélap.

Para Puig, Ukhupacha supone "una visión superior" para la arqueología, mientras que Sanz considera que él y sus compañeros están "revolucionado las técnicas arqueológicas y abriendo una frontera infranqueable".

"Es impresionante moverte por las alturas y descubrir que estas culturas andinas han sido capaces de, no sé con qué medios, encaramarse en esas paredes en lugares inverosímiles", comentó, por su lado, Espadas.

En una entrevista con Efe y bajo la convicción de que Kuélap fue "un cerro sagrado y centro religioso importante", el arqueólogo peruano Aldo Bolaños explicó que "no hay antecedentes" de proyectos como el de Ukhupacha.

Agregó que los antiguos pueblos andinos, al igual que los espeleólogos españoles, mantienen por igual "el reto del equilibrio y la altura".

"Ukhupacha nos abre la puerta para empezar a trabajar de arriba para abajo", manifestó Bolaños, seguro de que los chachapoyas así concebieron su civilización.

La coordinadora del Programa Qhapaq Ñan (Camino del Inca) del Instituto de Cultura de Perú, Guadalupe Martínez, señaló, también a Efe, que esta iniciativa "es importante para tener información completa del espacio y del territorio".

Los exploradores de Ukhupacha, proyecto financiado casi en su totalidad por la Universidad Jaume I de Castellón, regresarán en los próximos meses a Perú para seguir desentrañando los misterios de esta antigua civilización.

Otras contribuciones que han hecho posible Ukhupacha provienen de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), el Ayuntamiento castellonense de Onda (Levante español) y las empresas Iberia y Cerypsa, con la colaboración fundamental del INC.

-EFE

Mas informacion

Mapa de la zona de Chachapoyas
Informacion de Kuelap (en Ingles)
Tours a la zona de Chachapoyas

Un miembro de la élite mochica se hallaría en tumba descubierta

Publicado en El Comercio

LAMBAYEQUE.. UN PERSONAJE POR REVELAR

Hallazgo está muy cerca del mausoleo de las tumbas reales de Sipán. Resultados de la investigación arqueológica se conocerán en julio

Por Wilfredo Sandoval Bayona

Desde hace una semana, el arqueólogo Luis Chero Zurita no se ha despegado un solo minuto del mausoleo real del Señor de Sipán, que forma parte del Complejo Arqueológico Huaca Rajada, a 45 minutos de la ciudad de Chiclayo. Y no es para menos. Durante los trabajos de excavación se halló una nueva tumba de élite que sería uno de los hallazgos más importantes del año.

La aparición de ofrendas como conchas de Spondyllus (que solo se han encontrado en tumbas de dignatarios moches) y otros indicios han llenado de entusiasmo al arqueólogo residente del Complejo Arqueológico de Huaca Rajada Sipán, quien reveló que tiene gran expectativa por descubrir un nuevo contexto funerario en el que podría estar un personaje de la élite mochica.

Los años de experiencia le indican al arqueólogo que la tumba podría encontrarse intacta, es decir, que no habría sido profanada por los huaqueros. Otro de los detalles que lo impulsan a seguir adelante es que el nuevo hallazgo se encuentra entre la tumba número 11 y la denominada tumba saqueada.

Esta última ganó celebridad hace casi dos décadas cuando fuera violentada por profanadores que extrajeron joyas de incalculable valor y que luego aparecieron en manos de coleccionistas internacionales.

Entre estas se puede mencionar el famoso proyector coxal, recuperado por el FBI en Filadelfia (Estados Unidos). Se presume que los ornamentos hallados en la tumba saqueada habrían pertenecido a un personaje de igual o mayor jerarquía que el Señor de Sipán. Por el momento, los trabajos en la nueva tumba presentan un avance del 25% y se estima que el proceso de investigación arqueológica culminaría la primera quincena de julio. La tumba recién hallada contendría tesoros similares a los que se presume habría en la que fue saqueada.

MUCHAS MÁS SORPRESAS

Sin embargo, esta no ha sido la única sorpresa que se han llevado los investigadores que trabajan en el complejo arqueológico de Huaca Rajada-Sipán.

Bajo la atenta mirada de Walter Alva, los cuarenta y tres obreros y seis arqueólogos que trabajan en la zona han puesto al descubierto cinco tumbas, en las que se ha encontrado una serie de ofrendas que pertenecerían a habitantes de la cultura Chimú (550 años después de Cristo).

A medida que avanzan los trabajos científicos de excavación, los arqueólogos han empezado a develar nuevos misterios, entre ellos las fachadas originales de las pirámides que se ubican alrededor del patio principal del complejo.

Chero Zurita cree que los contextos funerarios encontrados en una de las cuatro unidades de excavación corresponderían a un nuevo tipo de entierro, que por primera vez se está documentando en Huaca Rajada-Sipán.

"Los aportes de estos trabajos son muy importantes porque son inéditos y nos permitirán conocer más sobre la presencia de otras ocupaciones que se asentaron en la zona después de los mochicas", dijo el experto a El Comercio.

En la parte alta de una de las pirámides, que fuera utilizada como un centro político administrativo, se halló pinturas artísticas de color rojo ocre de 60 centímetros, en las que se puede apreciar símbolos escalonados plasmados sobre fondos blancos. Estos detalles estarían asociados a las últimas ocupaciones, es decir, a las culturas Lambayeque y Chimú.

Los trabajos científicos en Huaca Rajada son financiados por el Fondo Ítalo-Peruano, con el apoyo de Cáritas del Perú, la Unidad Ejecutora Naylamp Lambayeque y el Museo Tumbas Reales del Señor de Sipán.

EN PUNTOS
Zona arqueológica plena de tesoros
  • La última tumba que se descubrió en el Mausoleo Real del Señor de Sipán fue signada con el número 13 y correspondió a un joven de la nobleza mochica. Esto sucedió en 1999.

  • El Señor de Sipán fue descubierto en 1987 gracias al trabajo en equipo del arqueólogo Walter Alva.

  • Posteriores exploraciones arqueológicas permitieron hallar también al Viejo Señor de Sipán, a un sacerdote, varios guerreros y a otros personajes de la élite mochica.